DIPUTADO SANTANA Y DIRIGENTES AFECTADOS POR MALOS OLORES DE CAL AUSTRAL EXIGEN ACELERAR RESULTADOS DE FISCALIZACIÓN

Vecinos del sector llevan días manifestándose para que la empresa ponga en pausa sus operaciones a la espera de los resultados de la investigación.

“Llevamos años sufriendo el mal olor de esta planta, que nos afecta y genera malestar físico. La empresa se comunicó con nosotros, pero queremos conocer el resultado de la fiscalización para saber qué se está haciendo mal”, dijo Ana Andrade, representante de los más de 100 vecinos afectados por los malos olores que emana la planta Cal Austral.

La dirigente agregó que “aún no sabemos si la Superintendencia del Medio Ambiente y la Seremi de Salud de Los Lagos llegaron o no a la planta y suponemos que se investigarán en detalle los procesos y el porqué de los malos olores. Lo que sí necesitamos es conocer el resultado de manera transparente y pronta, porque nuestra salud está en riesgo”.

Por su parte el diputado chilote Alejandro Santana, y quien ofició a las entidades para realizar una fiscalización inmediata, dijo que “es imperativo conocer ya los resultados de esta investigación. Acá hay niños, padres y adultos mayores que están siendo afectados y vulnerados en su derecho a vivir en un ambiente limpio”.

El legislador agregó que “esperamos que el informe detalle si los procesos que realiza la empresa están apegados o no a la norma. De no estarlo, exigiremos sanciones por las operaciones mal ejecutadas”.

Andrade, en su calidad de vocera oficial de los vecinos, expresó que “lo que nosotros queremos es poder vivir en paz. Cal Austral debe entender que tiene personas viviendo a su alrededor y que debe ser un buen vecino”.

“En 2015 esta empresa recibió una multa por el mal manejo de su materia prima, de más de 100 millones de pesos. Pero siguió funcionando todo tal cual. Hoy queremos resultados concretos en la investigación y procesos de la empresa. No podemos seguir aguantando esta situación.”

Cabe destacar que los vecinos ubicados en el límite entre Dalcahue y Castro, pertenecientes a las comunidades de Puacura, Mocopulli Bajo, Tey, Punahuel, San José y Astilleros llevan días manifestándose para que la empresa ponga en pausa sus operaciones a la espera de los resultados de la investigación. Además de los malos olores, la comunidad también sufre con el polvillo en suspensión que se mueve en la dirección del viento, por lo que en un mismo día todo el entorno a la redonda de la planta puede ver afectado su diario vivir.