ENCAMINAN LA CONVENCIÓN CONSTITUYENTE A LA RADICALIZACIÓN

Articulista devela acciones sesgadas, de quiebre: “La anarquía y el caos se pueden perfectamente producir en esta Convención, y su resultado nunca alcanzará el mínimo para ser aprobada. Volver a cero, sería el mayor riesgo y la mayor inestabilidad total para nuestra ya atribulada nación chilena”.

Por Luis Eduardo Silva de Balboa.

Bueno, como espectador del acontecer, y como televidente, ví y escuché en el programa Tolerancia Cero (bastante absurdo título del programa) una entrevista a la dirigenta mapuche señora Elisa Loncón, y me dormí pensando en que los chilenos tenemos un problema, y un problema grave.
Los postulados y posturas de la señora Loncón son tremendamente radicales, exigentes con una historia de Chile que no solamente la escribieron los pueblos originarios. Parte descalificando personas “que vienen del privilegio” como la señora Cubillos y le señor Monckeberg, “quienes desde sus privilegios no tienen nada que hacer en esta Convención” y condiciona sus participaciones a que sucumben en sus ideas.
Además hizo un análisis más emocional que jurídico de los infractores de Ley en el alzamiento social y proclama por sí y ante sí que deben ser liberados por considerarlos ella inocentes. O sea, se echó al bolsillo todo el Poder Judicial completo.
¿Hacia dónde vamos? Pareciera de modo fehaciente que la señora Loncón nos habla incluso de “La Nación Mapuche”, o sea de un Estado dentro de otro Estado, o sea, nos propone que Chile se parta y que la Araucanía pase a tener independencia, que llaman por ahora, autonomía, y se autogobierne. ¿Está Chile pensando lo mismo? ¿Está Chile preparado o dispuesto a que su territorio se divida internamente?
Son cuestiones muy vigentes. Ellos no desean ser chilenos, reclaman que los chilenos les hemos usurpado sus tierras, los hemos maltratado y criminalizado sus legítimas aspiraciones. Creo que hay mucho de verdad en eso. Ha faltado mayor comunicación y respeto por sus culturas.
¿Ha llegado el momento de entenderse? O bien se acerca un quiebre brutal que ocurrirá en el uso de la nueva Constitución como instrumento disgregador?
Ella pretende ser la Presidenta de la Convención Constitucional.
Pero, ¿una visión tan parcial de nuestra historia puede o debería presidir a la Convención que formulará la Ley de las Leyes de la República?
La anarquía y el caos se pueden perfectamente producir en esta Convención, y su resultado nunca alcanzará el mínimo para ser aprobada. Volver a cero, sería el mayor riesgo y la mayor inestabilidad total para nuestra ya atribulada nación chilena.